sábado, 28 de mayo de 2011

Venezuela-España un negocio abusivamente rojo

Llevaba un tiempo queriendo escribir esta nota, pero tuve que esperar hasta que se publicaran los costos oficiales de las entradas para el partido entre la “Vinotinto” y la “Roja” que se llevará a cabo el martes 7 de Junio. Todo comenzó cuando se dejó saber que los campeones del mundo jugarían un partido amistoso contra Venezuela, en el estadio Pachencho Romero en la ciudad de Maracaibo. Posteriormente, se trasladó la sede del choque hacia Puerto La Cruz sin explicación lógica, e inmediatamente pensé que era una decisión un tanto extraña, ya que la afición maracucha siempre ha respondido bien en los partidos internacionales y su estadio admite 4.000 espectadores más que el José Antonio Anzoátegui.

Todo se hizo más claro cuando hace aproximadamente un mes, un amigo me comentó que las entradas para el encuentro costarían entre 320 y 2.000 Bolívares fuertes (Mi cara de asombro debió ser parecida a la que aparece en el Blackberry Messenger). El amistoso representará el negocio más lucrativo en la historia del fútbol venezolano. La empresa Evenpro, el Gobierno del estado Anzoátegui, o mejor dicho, el gobernador Tarek William Saab y por supuesto la FVF, encabezada por el presidente Rafael Esquivel, recaudarán aproximadamente 22.550.000 BsF. en concepto de entradas (sin contar publicidad, derechos de televisión, etc). Saquen sus propias conclusiones.

Para que nos hagamos una idea del ridículo valor de las entradas les doy un ejemplo: Para asistir a la final de la UEFA Champions League entre el Barcelona (España) y el Manchester United (Inglaterra) en uno de los estadios más modernos del planeta, los boletos tenían un valor de entre 90 y 300 Euros. El salario mínimo en Europa es de aproximadamente 1.200 € Mensuales, por lo que con el 10% de su sueldo un fanático es capaz de presenciar la final de una de las competiciones de más prestigiosas del mundo. Por otro lado, en Venezuela el salario mínimo en es de 1.400 Bsf. Por lo que para adquirir una entrada para el partido en cuestión, necesitaría el 35% de su sueldo. Mi pregunta es: ¿Es aceptable el costo del boleto para ver un partido de exhibición? El problema del venezolano está en que sin importar el precio, lo compramos.

Ahora, imaginémonos que toda la población de Venezuela es capaz de pagar el 35% de su sueldo para ver el encuentro, pero: ¿por qué se jugará en Puerto La Cruz? Realmente me siento halagado de que mi ciudad natal sea la sede del choque, y al mismo tiempo me da vergüenza que se realice en el que quizás sea el estadio más deficiente en el territorio venezolano.

Justo antes de regresar a la Argentina, me tocó ir a ver un entrenamiento del Deportivo Anzoátegui, el equipo local de la ciudad. Por curiosidad (como todo buen periodista) entré a ver el estadio sin el maquillaje que se le aplica cuando va a haber un partido importante, y me encontré con el mismo estadio mal construido, oxidado, sin terminar, gris y descuidado que formó parte de la Copa América que se llevó a cabo en Venezuela, con el agravante de que han pasado 4 largos años y el estadio quedó en las manos de la naturaleza, que no perdona. Así que subí a las gradas y me encontré con sillas rotas, decoloradas, llenas de barro por las lluvias y con zonas acordonadas con cinta de seguridad amarilla con la frase impresa que todos conocemos: “Peligro no pase”. El establecimiento deportivo aún se encuentra en obra gris y la afición portocruzana merece un estadio seguro y que cumpla con por lo menos, las mínimas medidas de seguridad.

Si usted que está leyendo vive en Puerto La Cruz, seguramente estará entusiasmado porque tiene la oportunidad de ver al posible equipo que nos representará en Julio en la Copa América y a los actuales campeones del mundo. Pero pregúntese ¿El estadio José Antonio Anzoátegui es el indicado para un partido tan atractivo?, ¿por qué no se realiza en El Monumental de Maturín o en El Cachamay de Puerto Ordaz? Estadios grandes y terminados, este último se encuentra por encima de los estándares de la FIFA y está considerado uno de los mejores de Sur América. ¿Recuerdan en el 2009 cuando Venezuela jugaba el penúltimo partido para la clasificación al Mundial de Sur África 2010 contra Paraguay?, yo sí, y nunca había visto a la afición de criolla llenar un estadio de esa magnitud, ni tampoco una movilización tan masiva para alentar a nuestra Vinotinto.

Sin más que decir, solo espero que la gente al leer reflexione. Y ojalá las personas se negaran a pagar un monto tanto excesivo como abusivo para que el gobierno y empresas como Evenpro se aprovechen del pueblo que solo quiere ver un partido prometedor como todos los demás. Sé que esto no ocurrirá en un futuro cercano, pero alguien tiene que empezar.


Escrito por: Alvaro Lara Márquez

Buenos Aires, Argentina

La orquesta de Pep tocó otra vez

Sobran los elogios para este Barcelona tan único, tan generoso, tan eficaz, tan engranado y tan… Irrepetible. Un Messi mágico y un Xavi que sacó el compás para convertirse en arquitecto por 90 minutos, fueron los principales protagonistas en el mejor partido que se ha jugado de los últimos tiempos y en el que el conjunto azulgrana de proclamó por cuarta vez en su historia campeón de Europa.

Hoy, el futbol fue una verdadera fiesta, un verdadero espectáculo y una verdadera demostración de cómo se juega al fútbol. No importa del equipo que seamos, porque lo que vimos esta tarde fue algo mágico, algo que no se ve todos los días.

No hablo solo del juego del Barcelona –que fue un derroche de lujo- sino de todo lo que se vio en esta final en Wembley. Hablo del caballerismo de Sir. Alex Ferguson para con Joseph Guardiona y viceversa. Hablo de cómo el Manchester aún perdiendo por dos goles, no se encerró atrás y no se echó a morir esperando el pitazo final. Hablo de las declaraciones del veteranísimo técnico escocés en la rueda de prensa posterior al encuentro en la que dijo: “Nunca nos habían dado una paliza así. Tenemos que seguir mejorando”, etc. Y por supuesto, hablo de lo que le puso la guinda a la fantástica jornada de hoy: el gesto humano de Carles Puyol con su compañero Erick Abidal para alzar la copa.

El eterno capitán del Barcelona, no pudo ser titular por una lesión que arrastraba desde hacía varios meses en su rodilla izquierda, sin embargo, el entrenador lo hizo ingresar en el minuto 87´ para que fuera el encargado de recibir el trofeo de las manos del presidente de la UEFA, Michelle Platiní. Lo que nadie esperaba era que Puyol le daría la banda de capitán a Abidal para que tuviera el honor de levantar la cuarta “Orejona” en la historia del club y llevarse toda la gloria en la foto que será recordada por la eternidad. Para los que no lo saben, hace tan solo 3 meses le diagnosticó un cáncer al jugador galo y fue operado del mismo. Gracias a una acelerada y milagrosa recuperación, hoy jugó los 90 minutos.

Esto demuestra lo que es este plantel. Lejos del ego de cada jugador, desbordan solidaridad, humanismo y humildad. La grave situación del francés de una manera u otra influyó en cada uno de los que integran la plantilla catalana y agregó combustible a un fuego que parecía que se iba apagando. Hoy la actitud del equipo dentro y fuera del campo es un ejemplo para los clubes de todo el mundo. Abidal y el Barcelona volvieron de la vida.

A todas estas nos encontramos con un personaje clave en la historia, Pep Guardiola, artífice y arquitecto de toda esta maquinaria Blaugrana. Un técnico joven pero que ya entró en la lista de los mejores de la historia. Sin duda, un ganador, y es que en 3 años al mando del equipo catalán ha conseguido 2 Liga de Campeones. Con una personalidad bastante relajada y un amor por la camiseta sin igual. Fiel creyente en la cantera (Que ha resultado ser la gallina de los huevos de oro) y un maestro en el arte de hacer jugar al fútbol. Desde su llegada, la institución dejó de comprar jugadores y a diferencia de otros equipos, no invierte millonadas en un jugador, por el contrario, invierte en la famosa Masía para formar futbolistas que cuestan poco y generan mucho. Esto es el Barcelona.

Mucho se habló de que dejaría de ser el técnico del plantel de Cataluña, pero tras la victoria de esta tarde, aseguró que estará en el banquillo del Camp Nou “por lo menos un año más”. Cuesta pensar que deje al Barca luego de estar en la cima cuando está llamado a ser el Alex Ferguson culé.

Guardiola, Abidal, Puyol y compañía, son la personificación del fútbol. El deporte en conjunto más popular del mundo no es solo un negocio, es una pasión, es fair play, es superar obstáculos, es ser humilde, es recuperarte de un gol en contra, es mejorar constantemente, es la vida misma.

En fin, el partido que queríamos ver se hizo realidad. Nuevamente el Barcelona se consagró como el mejor club del viejo continente. Tras una linda temporada, y después de ver –me atrevería a decir- el mejor fútbol de todos los tiempos, solo queda esperar la próxima temporada.


Escrito por: Alvaro Lara Márquez

Buenos Aires, Argentina

En la capital del fútbol se romperá la igualdad

Llegó el final de la temporada de fútbol europeo. Hoy, los dos campeones de las ligas más importantes del viejo continente chocarán para determinar quién juega mejor a la pelota. Ambos considerados los mejores clubes de la actualidad, los cuales no tardaron en volverse a enfrentar, y es que hace tan solo dos años se vieron las caras en la final de este mismo torneo, la UEFA Champions League. El escenario que albergará este partido (que la mayoría de las veces solo vemos en la PlayStation) está ubicado en la capital mundial del balompié que lleva su mismo nombre: Wembley. No es casual que ningún equipo sea el propietario del majestuoso recinto deportivo, ya que ese pasto solo se pisa en ocasiones especiales. Sin embargo no está de más recordar que este estadio no es el antiguo y mítico estadio de Wembley construido en 1923 y que fue sede de la final de la Copa del Mundo de 1966 y en el que curiosamente ambos rivales del partido de hoy consiguieron sus primeras “Orejonas”. Es una de las canchas más modernas del planeta inaugurada en 2007 y con capacidad máxima para 90.000 espectadores.

Dejando la historia de lado, regresemos al tema de los protagonistas, todos sabemos a quién me refiero. A ese Barcelona espectacular que en la última década aumenta la cantidad de títulos sin nadie pueda detenerlo. Y a ese Manchester United que desde que Sir. Alex Ferguson tomó las riendas hace 25 años, no ha parado de cosechar éxitos y de conquistar campeonatos.

Juegan al fútbol como los dioses, eso sí, con dos tipos de futbol totalmente diferente y bien marcados. Los de Inglaterra con ese ataque vertiginoso y constante para arrollar al rival con velocidad. En la vereda de al frente está ese Barcelona que tanto ha dado de que hablar con su famoso “Tiqui Taca” , toca, toca, toca y no para de tocar hasta que desacomodan toda la estructura defensiva del oponente para crear sutilmente un espacio que los lleve al gol.

Sin embargo, las dos instituciones parecen llevar el mismo slogan: la constancia lleva al éxito. Ferguson con sus 25 años al mando, creó un ambicioso proyecto del que todos los hinchas del Manchester le están agradecidos. El seguimiento del modelo que los hizo uno de los equipos más importantes del último cuarto de siglo siendo fieles al mismo pensamiento. Y Guardiola con su modelo altamente influenciado por Johan Cruyff y que aferrado a su fructífera cantera, ha hecho vivir al Barcelona el mejor momento de su historia y lo convirtió en el mejor club de la última década.

Hace dos años, cuando estos grandes del deporte más popular del mundo jugaron la final de Champions en Roma (Italia), Samuel Eto´o y Lionel Messi fueron los responsables de que los de Cataluña consiguieran su tercer campeonato en la máxima competición de clubes europeos. Este año se repiten 15 nombres en las plantillas, 7 en el Barcelona y 8 en el Manchester. En su mayoría titulares. Ambos llegan al partido con todos sus jugadores a tope y con tiempo de sobra para la preparación del encuentro ya que desde la antepenúltima fecha, matemáticamente ya eran campeones en sus respectivos países y los jugadores no habituales se encargaron de jugar las últimas fechas.

La final reportará al club ganador aproximadamente 150 millones de Euros, mientras que el perdedor se embolsillará no menos de 75 “Kilos”. Ojalá que el dinero no ensucie este partido, porque como se dice en Argentina: La pelota no se mancha; Y que por el contrario que sea el encuentro que todos esperamos ver: lindo, movido y por supuesto, con muchos goles. Sin olvidar que es el partido de despedida del veteranísimo portero holandés, Edwin Van Der Sar, quién a sus 40 años colgará los botines para poner un punto y final en su espectacular carrera futbolística.

Sea como sea, cuando el árbitro Viktor Kassai haga sonar el silbato para dar inicio a los 90 minutos del deporte más hermoso del mundo -Como dice Luis Omar Tapia-, los ojos del mundo estarán puestos en el partido más esperado del año. Esperamos que se haga presente el fair play, el buen arbitraje y por supuesto… El buen Fútbol.


Escrito por: Alvaro Lara Márquez

Buenos Aires, Argentina

miércoles, 27 de abril de 2011

Dicen que el Barcelona es una moda


Los que leen lo que escribo -tanto en twitter como en mi blog- conocen cual es el equipo al que sigo y por el que tengo una gran admiración. El Barcelona. Pero también saben que soy objetivo y que valoro más el fútbol que el equipo. Si no lo hiciera me estaría perdiendo una parte bonita de la vida, esa parte de sentir, del nerviosismo cuando ves a los jugadores entrar a la cancha, de gritar un gol o entristecerte cuando lo hacen en contra, putear al árbitro en una mala decisión, etc.

Por todo esto es que entiendo a los entrenadores cuando en pleno partido discuten, insultan, etc. Es parte del juego. Lo que no comparto es la provocación fuera del campo, particularmente en la sala de prensa. Mourinho se equivocó y la pagó caro. Inició el partido con un once algo extraño y que recordaba al partido de semifinal de Champions entre el Inter de Milán y el Barcelona (cuando aún entrenaba al equipo italiano) en el cual se cerró atrás y protegió el resultado conseguido en territorio milanés. El luso parece que olvidó que perdió ese partido 1-0, pero que de igual manera le valió la clasificación a la final contra el Bayern. El encuentro de hoy fue similar, con la diferencia que era el partido de ida, en casa y que cada gol que le encajaran valía por dos, ¿recuerdan?.

Lo cierto es que el equipo de Pep, arrolló a los de la capital con dos goles de Leo Messi. El argentino convirtió luego de un centro del recién ingresado Ibrahim Afellay y el segundo llegó por un pase de Xavi (quien hizo un partido de perfecto) y luego una jugada personal para batir a Casillas con un toque sutil con la pierna inhábil y arrastrando a cuatro defensores. Resultado, cachetada a Mourinho. Sonrisa y alivio para Guardiola.

No podemos aminorar a los jugadores de la capital. Esa plantilla que con tan solo leer los nombres intimida. Jugarodes de la talla de Cristiano Ronaldo, Casillas, Sergio Ramos, Pepe, Marcelo, Kaká, Benzemá, Adebayor, Xabi Alonso, Higuaín, Adebayor, Di María (solo por mencionar algunos) le dan al desafío un toque extra de adrenalina, sin mencionar la velocidad que imprimen en cada pelota. Pero si el Barcelona toca tanto y siempre tiene la pelota no debes cerrarte atrás esperando la contra, hay que salir a por todas a intentar marcar antes de que lo hagan ellos. Mientras los culés tengan posesión casi total de la pelota te dejan un porcentaje minúsculo de oportunidades para la contra. Matemática elemental. ¿O estoy equivocado?

La prensa “lechera” -como la llamó el técnico culé- se jactaba de la copa diciendo que era el fin del ciclo Blaugrana, (como si hubiesen olvidado la ventaja de ocho puntos que les llevan en liga), A lo que el míster respondió: “El fin de un ciclo lo marcan las ligas, no las copas”. Segunda cachetada para el portugués. ¿Se cerró el ciclo? O ¿sigue vigente?

Esto nos lleva a una ramificación del tema y es la causa del nombre de este texto: “Dicen que el Barcelona es una moda”. El Madrid tuvo sus años dorados, o mejor dicho, su siglo dorado. Lleno de historia, de respeto y por sobre todas las cosas… De campeonatos. 31 ligas, 18 copas del Rey, 9 Champions y pare de contar. Sin duda es un palmarés envidiable y superior al de su clásico rival. Gracias a esta infinidad de títulos conseguidos y excelente fútbol, el Madrid fue llenándose de seguidores a lo largo y ancho del planeta, por nada lo llamaban el mejor club del mundo. Es lógico que la gente se sienta atraída por un club ganador, es la naturaleza del ser humano, sobre todo los niños. El amor por un club se va sintiendo a edades tempranas, y es una de las pocas cosas que no se pueden cambiar por el resto de tu vida (como dice la película “Podes cambiar de novia, de ropa, de coche, de cara, de actitud, de lo que sea… Pero nunca vas a poder cambiar la pasión, y eso es un club. UNA PASIÓN). Para no alargar mas el tema, es obvio que el Barcelona cada vez tenga más y más seguidores. Que hoy en día hay más niños catalanes que madridistas. Hoy demostró el por qué. Es un equipo ganador y con una actitud impecable dentro y fuera del campo. Con un entrenador admirable y unos jugadores que desbordan un sentimiento de compañerismo y de disfrute por el juego. Porque al final, es un juego.

Al otro lado de la calle se encuentra el Madrid, con un estratega polémico, manipulador inato de los medios de comunicación y un maestro en el arte de hablar. Tiene un poder de convencimiento como pocos y hace que todos a su alrededor le sigan y se transformen ciegamente – Si no me creen pregúntenle a Florentino Pérez-.

Al final las palabras de Mou sirvieron más para el Barcelona que para el Madrid. Los visitantes salieron inspirados en el segundo tiempo y con un hambre de ganar a pesar de las bajas y los problemas de tener una plantilla corta. Me encantaría saber cuáles fueron las palabras de Guardiola antes de saltar al campo, es un motivador de primera clase y un señor en todos los aspectos. El respeto y cariño que le demuestran sus jugadores dan fe de ello.

Nunca en los setenta y dos (72) partidos de ida de Champions en la historia se ha remontado un resultado de 0-2, pero esto no se ha terminado, quedan noventa minutos por jugar en territorio de los actuales punteros del campeonato nacional y con Mourinho en el banquillo, cualquier cosa puede pasar. Sin embargo me parece que poco puede hacer sin Ramos ni Pepe (ambos titulares indiscutibles de su proyecto).

La ira que se veía hoy en los ojos del técnico luso nunca la había visto, el Madrid partirá la próxima semana en su expedición a Barcelona sin Ramos, sin Pepe y sin su míster. Parece imposible una remontada y el técnico lo dijo abiertamente que “si deportivamente parece difícil remontar, ahora parece imposible”, haciendo alusión al partido de vuelta de la semifinal de Champions.

Tal parece que la clasificación está cerrada. Si los resultados se mantienen se repetirá la final del 2009 entre el Barcelona y el Manchester United, quien lleva el pulso ganado tras vencer ayer 2-0 al Shalke 04 de Raúl.


Escrito por: Alvaro Lara Márquez

Buenos Aires, Argentina

jueves, 2 de septiembre de 2010

Corazón VinoTinto

Luego de tres días de lluvia intensa, brisa de tormenta y un frío de esos que hacen que te quedes en la cama arropado, leí más de lo que había leído en mucho tiempo. Aburrido debido al clima comencé una búsqueda sobre temas deportivos para informarme un poco. Un título resaltó entre los demás e hizo que una vena me brotara en la frente. Si si, esa vena que automáticamente forma una línea perpendicular que te divide la cara en dos y que no puedes ocultar, porque es una molestia interna que no puedes disimular y hasta te hace hiperventilar.

El título era el siguiente: “Adiós al color “VINOTINTO”, Como venezolano que soy, no pude dejar de leer el texto y mientras más lo leía, más se brotaba la vena en la frente. Para nosotros es más que un color, más que un nombre, más que un equipo, es nuestro país.


La expresión “Vinotinto” se ha extendido a cualquier selección deportiva venezolana y al mencionarlo es sinónimo de Venezuela, casi como un gentilicio.

Desde 1938 usamos este color a petición del COI (Comité Olímpico Internacional), ya que éramos uno de los pocos países sin color asignado para competir, aunque la creencia popular cuenta que para el primer juego Internacional, jugamos con camisas de color vino tinto, las cuales provenían del ejército venezolano, que a su vez las usaban para sus partidos recreacionales. Pero ¿por qué nuestros guardias jugaban con ese color tan inusual?, Adivinen cual es el resultado de la mezcla de los colores Amarillo, Azul y Rojo... ¿Coincidencia? Yo no lo creo.


El viernes pasado en la ciudad de Caracas tuvo lugar una reunión que agrupó a todas las selecciones deportivas de Venezuela, cuyo tema a tratar fue el cambio de Vino tinto a tricolor de los uniformes de las selecciones. En las declaraciones, el ministro del deporte explicó que: “Todos los países cuando van a las competiciones usan los colores de su bandera y nosotros no podemos ser la excepción”


Yo le hago una pregunta a este señor con todo el respeto que se merece, ¿Por qué debemos parecernos a otros países?, nuestro color vino tinto es identidad nacional, es nuestro color representativo. No es que tenga algo en contra del el amarillo, azul y rojo, que son los colores que orgullosamente llevamos en nuestra bandera y que también nos representa internacionalmente como país, para nada, pero si pensamos un poco más, Ecuador y Colombia llevan exactamente los mismos colores en sus uniformes (como locales), ¿cómo nos diferenciaremos nosotros o los de países ajenos?, ¿con las estrellitas?

Para concluir, no creo que esta sea una medida política. Realmente desconozco si fue idea del gobierno cambiar los colores, no me gusta pensar que la política se mezcla con el deporte porque dejarían de ser juegos. Y si alguien me llega a preguntar: “¿de qué color es tu corazón?”, yo les respondo: “ES VINOTINTO”.



Álvaro Lara Márquez

Buenos Aires, Argentina

sábado, 10 de julio de 2010

Ron y Vodka: MES MUNDIAL

Ron y Vodka: MES MUNDIAL
Es obvio que esto pase en Venezuela, y en países que no son mundialistas te aseguro que es igual.
Nuestro país en la década del 70 tuvo una de las mayores inmigraciones de la historia y por eso tenemos tantos españoles, portugueses, argentinos, italianos, etc.
Muchos son descendientes de extranjeros, y siempre las personas buscan un equipo para formar parte del mundial.
Le dices a Venezuela un país de mierda?, ¿critícas a los demas y le vas a Alemania?. Que fuera de lugar tus comentarios, te contradices brutalmente.
Una de las cosas mas bonita de los venezolanos es que somos una mezcla de todos, esa es nuestra identidad nacional...
La cultura futbolística de Venezuela es muy poca y muy joven, piensa en que el club mas ganador del torneo local se fundo hace menos de 30 años. Pero si la comparas con el beísbol vez que nadie le va a otro país, en el clasico mundial de beisbol viste a algun italiano hinchando por italia?, no verdad?, todos, sin excepcion apoyamos a la vinotinto porque es nuestra historia, es nuestra camiseta y mas importante aún, estamos jugando el torneo.
Cuando Venezuela clasifique al mundial vas a ver muchos cambios, los que MAL llaman "pasteleros" van a dejar de lado a los equipos que apoyaban en mundiales anteriores y le van a hinchar a la vinotinto. Piensa un poquito y ve hacia lo que viene.

miércoles, 9 de junio de 2010

Argentina, un país donde se vive del futbol y a veces... Se muere por el futbol.

Para personas inmigrantes como yo, que venimos de países donde el fútbol no está en el primer plano o hay otros deportes de mayor importancia, nos impresiona de buena manera, como la vida de un país gira en torno a este deporte.

En países como Venezuela, vas a un restaurante y las conversaciones son generalmente de política.
En países como Chile, entras a un restaurante, escuchas las conversas de las mesas cercanas, y el tema es principalmente de negocios.
Y en Argentina, llegas a un restaurante, a un bar, al banco, la puerta rayada del baño público, no importa que estés en el autobús o en el subterráneo y hablan de fútbol!!!
Le preguntas a unos novios o esposos como se conocieron y muy posiblemente te dirán: "y, nos conocimos en la cancha".

A mi parecer esto solo hace mejor a un país, no se mezcla el trabajo con la familia, la política con los amigos y viceversa. Si esto no los convence, deben a ver como después del trabajo se quitan el traje de corbata y se visten de remera con botines para jugar como lo hacíamos después del colegio.

Pero toda esta alegría y ese ambiente futbolístico lleno de buenas vibras, se ve empañado por un tema que está ligado a la violencia.
Al llegar a las afueras de las canchas te encuentras con una multitud de policías, tanques de aguas y escudos protectores, como si fueran a la guerra. Al entrar a las tribunas te separa del terreno de juego una cerca con alambre de púas como si de un campo de concentración se tratara, un corral para animales o en su defecto para los llamados "Barras Bravas" o solo hinchas que al parecer, se les olvida que se trata de un juego.

Capaces de destruir sus propias canchas si sus equipos pierden el campeonato o el partido en el que se decidía el descenso, lesionan, golpean, y hasta matan a los fanáticos rivales.

Como consecuencia, con el pasar de los años se implantaron medidas de seguridad como por ejemplo: exceso de policías y armamento en las entradas y salidas de los estadios, rejas de contención y alambrado de púas, separación entre los visitantes y locales, al finalizar el partido los visitantes salen de la cancha y 20 minutos después (como mínimo) salen los locales, entre otras. Solo se olvidan de esto cuando juega la selección y alientan solo por dos colores, el blanco y el celeste.

Fue entonces que recordé y valoré cuando iba a los juegos de beisbol en Venezuela, a los llamados Caracas-Magallanes, lo cual es el equivalente a un Boca-River. La actitud de los venezolanos dentro del estadio, lo bonito que es sentarse a mirar el juego junto a un aficionado rival o seguramente un amigo del equipo contrario, donde podíamos hablar, joder y por qué no, tomarnos una cerveza juntos. Sin una reja que nos separara del campo de juego, para así pedirle un autógrafo a los jugadores y hasta una foto para recordar ese día. Al termino del juego, los ganadores salen felices y los perdedores no tanto, pero esto no impide comerse una arepita a las afueras del estadio con el que hace minutos fue tu "rival" y comentar sobre el juego, hablar sobre las mejores jugadas, y claro, la respectiva "joda sana" al perdedor.

Todo esto lo perdió la Argentina con sus actos de violencia y locura en muchos años de historia futbolística, y estas, son las pequeñas cosas que te hacen disfrutar un poco más el deporte, porque al fin y al cabo, el fútbol es un juego, ¿o me equivoco?

Álvaro Lara.

10/06/2010

Buenos Aires, Argentina.